Sato vritteh - Siguiendo los pasos de los acaryas anteriores
Primer encuentro de devotos en Dusseldorf
Recibir la iniciación de Srila Prabhupada fue cumplir con un sueño dorado. Ya había estado buscando un maestro espiritual por largo tiempo, había leído las enseñanzas de varios maestros impersonalistas. Luego viví en un ashram de la misión de Sri Aurobindo. Allí estudié acerca del yoga integral, pero nada podía saciar mi sed de una intensa vida espiritual verdadera.
Posteriormente me dirigí a París pues un amigo me había informado que los devotos habían establecido un templo allí, pero por diversas circunstancias nunca pude llegar. Me dirigí a Düsseldorf, donde los discípulos de Srila Prabhupada habían abierto un pequeño centro de prédica en el techo de un edificio que el gobierno había declarado inhabitable, pero los hippies habían roto la puerta y ocupaban los seis pisos del edificio.
Allí fue la primera vez que entré a un templo de Srila Prabhupada. Había oído que George Harrison se había inspirado con él y que había entrado en contacto con el maha-mantra. Ahora quiero compartir con ustedes la historia de mi encuentro con mi maravilloso maestro espiritual, que cambió y salvó mi vida al concederme sus bendiciones.
Conocí a Srila Prabhupada a través de sus devotos. Mi primer encuentro con él fue en París. Yo ya estaba atraído por su dulzura, por la lectura de sus artículos y por escuchar sus conferencias en cassettes, pero al conocerlo en persona, pude apreciarla aun más.
Srila Prabhupada fue recibido en el aeropuerto de París por cerca de doscientos devotos que habían llegado de distintas partes de Europa. Estábamos muy ansiosos de conocer a nuestro maestro espiritual, pues la gran mayoría no lo habíamos visto antes. Cuando finalmente llegó, cautivándonos a todos, doscientos devotos ofrecieron sus reverencias en el piso del aeropuerto, lo que sin duda llamó mucho la atención de los demás. Luego seguimos a Srila Prabhupada al salón VIP del aeropuerto, pues ahí iba a ofrecer una conferencia de prensa. Pasamos allí para poder ver de más cerca a nuestro maestro espiritual.
En esa ocasión Srila Prabhupada se hospedó en una pequeña casa en París, en realidad, era el lugar donde los devotos habían establecido el templo. De una forma u otra los devotos ocuparon los departamentos del barrio, los garajes, carros, o cualquier otro lugar posible. Fue una muy linda experiencia ver cómo tantos devotos se reunían con su maestro espiritual en un lugar tan pequeño.
Srila Prabhupada se alojó en el segundo piso, y en algunas ocaciones, por medio de trucos, logramos sentarnos en su cuarto por unos pocos minutos. Srila Prabhupada dio las iniciaciones en el Jardín de Luxembourg y después de dar una hermosa conferencia en un pequeño pabellón ubicado en el centro del parque, se fue, y una lluvia torrencial comenzó a caer. Distribuimos prasadam a las personas en el parque. Más tarde esa noche, como en las sucesivas que estuvo allí, escuchamos a Prabhupad en la gran universidad de arquitectura de esa capital.
Cada noche, más de mil personas asistieron a sus conferencias.
