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Personalidades

Canakya Pandita

Sri Canakya Pandita, conocido también como Kautilya, y otras veces como Visnugupta obtuvo una fama imperecedera hace 2.500 años por dos razones: sus escritos en sánscrito sobre la urbanidad y por los consejos prácticos que dio al rey Candragupta, que conquistó la mayor parte de la India siguiendo sus consejos. De todos sus escritos el Atha-sastra es el más conocido, de él se han hecho muchas ediciones en inglés. Tal como indica su propio título, Artha-sastra es un tratado sobre desarrollo económico escrito para servir de libro de texto a los reyes y a los panditas (sabios de la corte). Algunos de los temas que en él se tratan son: Los deberes del rey, las competencias de los ministros, la construcción de las ciudades, los impuestos, las penas adecuadas a quienes quiebran la ley, la reparación de espías, la ciencia de declarar la guerra y firmar la paz, la protección de los ciudadanos, etc.

Durante un paseo matutino con sus discípulos, nuestro maestro espiritual, Srila Prabhupada, escuchó las palabras de una devota que dijo: “Canakya Pandita debió ser un gran devoto.” Su Divina Gracia replicó: “No, él fue simplemente un gran político.” Puede afirmarse que la misteriosa habilidad para adivinar las reacciones del enemigo y guiar a su rey en victorias resonantes fue la causa de que su nombre sobresaliera como uno de los pensadores políticos más profundos de la historia. Aún hoy en la capital del la India, Delhi, el barrio de los diplomáticos tiene su nombre: Canakya Pandita.

El estudioso británico Dr. F.W. Fleet escribió: “Kautilya (Canakya) fue famoso no sólo como un forjador de reyes, sino también como el exponente hindú más grande del arte de gobernar, las enseñanzas de los deberes reales, los de los ministros, de los oficiales y también acerca de los métodos de la diplomacia. Se dice que la Compañía de las Indias Orientales, ordenó a sus representantes británicos que si querían tener éxito dirigiendo la India, debían estudiar los escritos de Sri Canakya Pandita.

En su Artha-sastra, Canakya Pandita se identifica a sí mismo como el responsable de la caída de la corrupta dinastía Magadha (cuyo reino estaba situado en el actual estado de Bihar, al norte de la India). A continuación se describe brevemente el relato de cómo sucedieron estos hechos:

Hace unos 2.300 años el conquistador griego Alejandro Magno invadió el subcontinente indio. Su ofensiva contra el aglomerado de pequeños reinos indios, tuvo gran éxito a causa de la desunión existente entre los débiles regentes. Fue Canakya quien, profundamente afligido en su corazón, buscó y encontró a un dirigente competente en la persona de Candragupta Maurya, aunque éste era un sencillo dasi-putra, es decir el hijo de una sirvienta del rey Nanda, de la dinastía Magadha. Candragupta era muy inteligente y fornido físicamente. A Canakya no le importó que por nacimiento, no podía ni pensar en acceder al trono. Canakya, siendo como era, un hombre de percepción muy aguda, sólo deseaba que surgiera un dirigente a quien situar como rey de Magadha, para frenar la ofensiva dirigida por los griegos.

Se dice que Canakya había sido ofendido personalmente por el rey Nanda, y que este brahmana poderoso había hecho el voto de mantener desatada su larga sikha (mechón de cabello en la parte posterior de la cabeza que caracteriza a los sacerdotes y a los devotos del Señor), hasta que sus ojos vieran la caída de este rey altivo y su borracho hijo. Siendo fiel a su voto, sólo fue después de que Canakya Pandita organizara la desaparición repentina de los inútiles y degradados dirigentes de la dinastía Nanda, que este gran brahmana ató otra vez su sikha. Hay diversas versiones que relatan la forma en que Canakya acabó con la dinastía de los Nandas, y aparentemente, los historiadores han encontrado dificultades en separar los verdaderos hechos de las leyendas populares en lo que se refiere a este episodio.

Fue sencillo para Candragupta, después de la caída de los Nanda, ganar el apoyo de los ciudadanos de Magadha, quienes respondieron cálidamente a este joven heroico y atractivo. Los reyes de los estados vecinos se pusieron rápidamente bajo la soberanía de Candragupta y los últimos de los griegos, encabezados por el general Seleuco, fueron derrotados. Pandita utilizó todas y cada una de las artes políticas, sumadas a la intriga palaciega, para unir la mayor porción posible del subcontinente indio. Bajo su dirección, como Primer Ministro, el rey Candragupta Maurya conquistó todas las tierras que se extendían al noroeste, hasta Irán, y hasta las fronteras de los estados de Karnataka y de Mysore, al sur. Fue sólo gracias a su poder que este brahmana, de complexión débil y cuerpo no muy agraciado, dirigió la formación del mayor imperio indio que se conocía en la historia hasta la fecha (desde los principios de Kali-yuga, la era que estamos viviendo en la actualidad, que según el calendario hindú comenzó hace 5.000 años). Gracias a él la amplia cultura védica de la sagrada tierra de Bharata fue protegida, y las prácticas espirituales de los hindúes pudieron continuar sin ser dañadas.

Aunque muchos grandes sabios de la ciencia del Niti, como Brihaspati, Sukracarya, Bhartrihari, Visnudharma, han citado en sus obras las mismas instrucciones, fue quizá el modo en que Canakya las aplicó, lo que hizo que su figura se destacara en la historia. El gran maestro pandita nos enseña que los ideales elevados pueden hacerse realidad si nos esforzamos de manera inteligente en lograr nuestras metas, con una determinación práctica constante. El Dr. Samasastri, traductor de la versión inglesa del Artha-sastra de Kautilya, cita una predicción que en el Visnu-purana, 4.24 habla del nacimiento de Canakya Pandita.

Esta predicción fue escrita hace 5.000 años, cerca de 2.700 antes de que naciera este político de acero. La predicción nos dice: Un brahmana llamado Kautilya acabara con los Nandas. A su muerte los Mauryas disfrutarán de la tierra. Kautilya mismo instalará a Candragupta en su trono. Su hijo será Bindusara y su hijo será Asorvadara.

Al presentar este libro hemos referido principalmente dos versiones inglesas del Niti-sastra, que fueron publicadas a fines del siglo pasado. Sin embargo esas versiones fueron hechas por personas que, aparentemente solo eran estudiosos superficiales del tema (no devotos) y por esa razón parecen fallar en algunas ocasiones en presentar ciertas sutilezas que muestran la profunda sabiduría de Canakya. Fue sin embargo el gran vaisnava devoto de Krsna y pandita Sri V. Badarayana Murti de la escuela Madva del sur de la India, el que más nos ayudó a ver la profundidad e importancia de esos versos en sánscrito original.

Nuestro pandita maestro espiritual, Su Divina Gracia A.C.Bhaktivedanta Swami mostró el deseo de que el Niti-sastra fuera traducido correctamente. Esperemos que nuestra presente edición sea si no instructiva, al menos útil al lector. Examinemos para terminar, unas pocas palabras de la ciencia del Niti, o del sentido común, que provienen de la pluma de Bhaktivinoda Thakura, el gran pionero de la propagación del mensaje divino de Sri Caitanya en el siglo pasado. Llevando esas dos palabras “sentido común” al significado más elevado, escribió:

“La gloria del hombre reposa en el sentido común, que nos revela la misericordia, de que el hombre está hecho para vivir y desear el abrazo de la hermosura del cielo espiritual.”

En otras palabras, la verdadera meta del Niti, y en verdad la meta de la vida es comprender cuál es la posición eterna del hombre: la conciencia de Dios, Krsna. El Bhagavad-gita confirma esta opinión de Srila Bhaktivinoda Thakura en la última línea de su último verso, que dice: “Donde esté Krsna, el amo de todo místico y donde esté Arjuna, el arquero supremo, con toda certeza habrá allí opulencia, victoria, poder extraordinario, y moralidad. Esa es mi opinión.”

Escritos

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