Atulananda Acarya

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Sri Radhastami

Como muy bellamente dice Srila Sridhar Maharaj, Srimati Radharani es la máxima víctima del poder explotador de Sri Krsna. Ante Ella, Él es el mayor explotador y Ella la más explotada. Ella está afirmando esto: yatha tatha va vidadhatu lampato: que haga conmigo lo que Él quiera. En este mundo, por lo general, vamos justamente en el sentido contrario: queremos explotar al Señor. Quedamos deslumbrados ante el poder místico de algún yogi, nos sorprende su capacidad de explotar. Pero este tipo de inclinación debe ser dejado y debemos acercarnos al sector de los que se rinden. De los que aprenden a depender. Los yogis buscan mukti, nosotros buscamos la dependencia. Ese es el arte y la ciencia que queremos aprender. Sarva dharman parityajya. Es la cumbre del Bhagavad Gita: atma-nivedanam.

Cuando Sri Krsna se vuelva el verdadero objeto de nuestro amor no tendremos más inclinación ni interés que depender de Él. Es la más pura posición del alma, de la esposa eterna del Señor. Qué privilegio más grande. Qué ofrenda más maravillosa de servicio ofrecida por el Señor: “Ven a Mí, que Yo te protegeré. No necesitarás ir donde nadie ni donde nada más.” Los mismos devas quedan descalificados. Los grandes poderes del universo, las grandes influencias se vuelven nada ante la magnanimidad de Krsna. ¿Pero cómo obtener este tesoro, esta riqueza? Sólo mediante la rendición. Será el único camino. La dependencia absoluta. Es la posición de las gopis. Es el ego destruido. Es el amor en su expresión más grande: “Sólo quiero vivir para Ti. Sin Ti mi vida no tiene sentido. Mis pasos me levan hacia frustración. Las palabras son un engaño. Puedo percibir el dolor de la superficialidad de una vida sin Krsna”.

Por ello Sri Radha no quiere ver a nadie más que a Krsna. Sólo abre Sus ojos divinos para verle a Él. Sólo ahí Su vida gana sentido. Sólo así Su estadía en este mundo tendrá una razón. Sólo quiere ver todo a través de Krsna, como los grandes yogis.

Sin tener a Krsna de por medio no hay sambandha, y sin sambandha no hay armonía, todo se vuelve caótico, no hay danza con Krsna, sólo hay un dolido caminar sin fin. Debemos afinarnos de acuerdo con la voluntad de Krsna. Esto es sambandha. La perfecta unión. Esta unión perfecta se realiza por el encantamiento del corazón. Krsna nos atrae, y con tanta fuerza, que toda voluntad separada desaparece.

Nada debe estar subordinado a la ignorancia, al rencor, a la envidia, al orgullo, no. La central armonizadora debe provenir de la pureza, de la dedicación, de la humildad, del amor. De un modo natural nos sometemos al encanto superior pues sentimos en nuestro corazón que así somos bendecidos, favorecidos.

Los anarthas hieren nuestro interior. Son como tener una piedra en el zapato. Con ellos no se puede vivir feliz. No hay un avance feliz. Por ello, debemos deshacernos de estos anarthas, de estos sentires innecesarios. Debemos alzarnos como seres puros, dedicados, amantes de Dios. No olvidemos esta meta tan alta, tan grande, tan hermosa. Es la meta establecida por el mismo Sukadeva. Es el fruto maduro del corazón de Vyasa. No es algo ordinario. Es el supremo regocijo de los sabios. Sólo el escuchar de esto ya llena al alma de vida y de sano entusiasmo. De aquí tendrás todo el ánimo y la fuerza.

Debemos aprender a rendirnos. Debemos aprender a ser sirvientes. Ése es el sentido de Radhasthami. Porque Sri Radha es la reina de la rendición. Es la reina de los que van en el sentido correcto, en la buena dirección. La reina de los que se dedican a atender la voluntad de Krsna. Oramos a Ella a que quite nuestras dudas. “¡Oh, Srimati Radharani, destruye mi ego enemigo, traidor, no colaborador! ¡Destruye esta actitud desconfiada, desconforme y desafiante! Enséñame a estar siempre satisfecho en el servicio divino. En Tu campo no existe la lamentación ni la queja. Sólo existe el entusiasmo infinito. Tú no mides ganancias. Tu único cálculo viene de Tu lado, sólo mides cuánto es lo que estás dando Tú”.

De este modo, siguiendo Sus pasos, debemos entrar en el osado grupo de sirvientes, con nuestra triunfante reina Srimati Radharani. Tan hermosa es la rendición a Krsna que El mismo Sri Krsna la desea y la prueba, pero no vemos que Sri Radha quiera conocer una posición de señorío. El verdadero amor no está obstruido por el ego. En él no hay interés ni desconfianza. Oramos por este tesoro. Oramos por esta rendición. Oramos por la continua y profunda absorción en los pies de loto de Sri Krsna. ¡Oh, Sri Radha! Tú eres la reina de esos pies, ellos son Tu propiedad, y hoy es el día de Tu aparición suprema. Bajo esos pies Te encontraremos ocupada, y en el servicio a los pies Tuyos, encontraremos nuestra identidad y satisfacción verdaderos. La orden de Sri Guru es la que emana de Tu bondadoso corazón, y por seguirla, tendremos plena esperanza de complacerte.

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